
Como todo el mundo esta de vacaciones y hay mucho polvo en los caminos para hacer una salida al campo, decidimos ir a Torrellano donde se celebraba un Trial para aficionados. Total que ni cortos ni perezosos Lydia, el Wrangler y yo nos ponemos en camino hacia Alfaz del Pi que era donde pasaríamos la noche junto con mi copiloto Julián y su mujer Amparo. Salimos de Madrid sobre las 8 de la mañana, no por que quisiéramos llegar pronto a la costa si no por no sufrir mucho los rigores del calor, ya que el Wrangler carece de ese bien tan preciado en verano denominado aire acondicionado. Bueno llegamos a la hora de comer, poco después de llegar nosotros, llegaban Julián y Amparo. Comida de rigor en el paseo marítimo, y bañito en la playa, y después la piscina. Una vez fresquitos, por decir algo por que pasamos un calor infernal, nos fuimos de cena con mi hermano y demás familiares que se encontraban allí. Partidita al minigolf para quitar los nervios del trial que nos esperaba a la mañana siguiente. Total que nos fuimos a dormir cerca de las dos de la mañana.
A las 8 del día siguiente a levantarse. Desayunamos y no ponemos dirección Torrellano, acercándonos al pueblo vemos un GR con unas ruedas enormes, y súper levantado. Una vez que llegamos al circuito vemos coches muy preparados, incluso coches de trial profesionales. El circuito que habían preparado los organizadores era espectacular, hasta el punto que cuando lo fuimos a ver para estudiarlo, yo tenía mis serias dudas de que nuestro coche pasara por allí. Cruces de puentes de infarto, escalones…subidas bajadas y una poza de barro con salida en cuesta imposible. En alguno de los escalones que tendríamos que bajar, a simple vista pensé que era fácil que volcáramos. Incluso la organización había previsto de escalerillas para poder acceder a alguna de las zonas.
Después de él fueron participando todos los demás, no sin problemas de tracción, arañazos, alguna rotura de palier, perdida de pilotos...abandonos...Etc.
Cuando nos llegó el turno realizamos todas las pruebas sin ningún problema no es que lo diga yo pero fue así, afortunadamente no hemos traído ninguna herida de guerra.
Y así llegamos a la última prueba, que por lo visto era la que puntuaba, cosa que no entiendo muy bien, pero así fue, decir que solo dos coches fueron capaces de superarla, uno era uno de los primeros, y lo tenía más sencillo al no estar todo pisado y embarrado, y otro fue un Discovery que superó la prueba a fuerza de winch.
Desde aquí dar las gracias a la organización del trial, que fue muy divertido, eso sí con el fallo de que sólo puntuaba la última zona. Gracias por supuesto a Julián mi copiloto y sobre todo a nuestras chicas Amparo y Lidia que pasaron mucho calor por nosotros. Bueno después del trial comida y vuelta a casa. Vuelta a casa con sorpresa ya que a unos 150 Km. de Alicante nos quedamos sin embrague, como no es la primera vez decidimos continuar viaje de esta manera cambiando a capón hasta llegar a casa...