22-10-2004 al 24-10-2004. Nuestras primeras rutas.

Antes de nada decir que se va a notar de lejos que estamos muy verdes en esto de andar con un todoterreno, espero que esta crónica sirva para recordar su primera salida a muchos cuatreros curtidos o al menos pasar un buen rato imaginando lo mal/bien que lo hemos pasado. Por si alguien no lo sabe el coche es un Land Cruiser GX de tres puertas (modelo nuevo, con un poco más de potencia, par y seis marchas) por el que hemos tenido que esperar seis meses. La espera ha merecido la pena.

Salimos el Viernes a eso de las 13:00, contadores a cero, velocidad media y consumo, el coche tenía en ese momento 185 Km de vida. El trayecto hasta Pechón una gozada, casi acostumbrados ya a la nueva posición de conducción viajamos sin prisas y con la sonrisa en la boca... ¡por fín tenemos coche!

Posada PechónLlegamos a Pechón por la tarde, un pueblo precioso al lado de la playa y en la frontera entre Asturias y Cantabria. Nos hemos alojado en un sitio estupendo llamado Posada Pechón en donde Begoña y Enrique (junto con dos socios que están de vacaciones, ¡qué vida!) nos han atendido estupendamente y a los que mandamos un saludo. Esta es la foto y aquí tenéis su página web www.posadapechon.com.

El Sábado nos esperaba el primer recorrido que teníamos planeado, subir a Sotres desde La Hermida, pasando por Bejes y volver a Espinama pasando por el Mirador del Cable (donde sube el teleférico de Fuente De). El rutómetro de la primera parte corresponde a la ruta nº 22 de la Guia Toyota entre San Esteban y Sotres pero haciendo un poco de trampa decidimos iniciarlo en la casilla 21, en la población de La Hermida ya que la primera parte leemos cosas como "... encontramos una pista que nos sale a la izquierda, especialmente TRIALERA y ESTRECHA, es una vía de VERTIGO... además de ARAÑAR, con lluvia, hielo o nieve es PELIGROSO.", demasiadas emociones para ser nuestra primera salida e ir solos.

Foto de BejesAsí pues nos lanzamos hacía Bejes y ocurre lo que tenía que ocurrir, ¡la pista está cortada excepto para uso ganadero! Sabíamos que iba a pasar, pero aún así la decepción es grande. Al menos podemos hacer una foto de Bejes.

¡No importa!, podemos hacer por la tarde la ruta Espinama - Sotres (que nos dicen que sí que está abierta) y antes de comer buscar un tramito sencillo cerca a ver si tenemos más suerte. La tenemos, la ruta nº 30 de la misma Guia Toyota nos da la solución, desde la casilla 30 en dirección a Allende hasta la 38 en un cruce en donde en vez de ir a Colio bajamos a Potes a comer.

CaballosLa sensación, alucinante, nada que ver con el Colin McRae Rally, mucho mejor, jeje, sin necesidad de derrapar e ir de lado, solo subir y subir por una pista de tierra entre árboles. Y todo disfrutando de un tiempo ideal que nos ha acompañado este fin de semana.

Al poco la cuesta se pronuncia más y empezamos a tener problemas con la primera marcha; corremos demasiado para pasar por los baches y piedras que encontramos y tampoco quiero quemar el embrague. Es el momento de la REDUCTORA, ¡qué momento!, detenerse, mover la palanca, mirar al cielo y... ¡COMO MOLA!, ¡COMO SUBE!, ¡SIN ACELERAR NI NADA!.

Ahora vamos demasiado lento, ni a 2.000 rpm, ¿qué pasa si cambio a segunda?. Primero descubro que no es tan fácil, y segundo que también puedo salir desde parado sin ningún problema, ¡GENIAL!. Algunos baches, algunos charcos pequeños que sorteamos sin problemas y al subir encontramos un prado con caballos y unas vistas preciosas.

Inicio de bajadaAl comienzo de la bajada la pista está cementada y decimos "qué bien", jeje, al poco descubrimos la razón. ¡QUE PENDIENTE!, ¡QUE MIEDO! Obviamente la razón dice que no podemos bajar con el freno pisado todo el rato, que con la reductora en primera, y puede que en segunda, bajaría de coña. Jeje, ahora toca hacerlo, ¿quien es el valiente que suelta el pedal de freno?. Pues nada se hace y punto, el medio segundo en el que el motor empieza otra vez a retener se hace eterno, y como en otras ocasiones más adelante nos damos cuenta que es una maniobra que no hago del todo bien y de la que seguro recibiremos mil buenos consejos. ¿Cómo se hace?, ¿se suelta el embrague con el freno pisado?, ¿o solo es cuestión de práctica? Al final bajamos sin más problema y comemos en Potes en un restaurante muy majo. "El cenador del Capitán", en la calle principal de Potes, justo al pasar el puente a la izquierda, en la segunda planta de un edificio.

Subiendo a AlivaDespués de comer nos trasladamos hasta Espinama con la intención de subir a Sotres pasando por el refugio de Aliva y del mirador del Cable. En este momento un inciso, desde entonces hemos aprendido como se construye una pista forestal, es muy fácil; primero se crea un lecho de piedras, cuanto más grandes mejor, luego se hecha grava y piedras de tamaño mediano y se "intenta" apisonar lo más posible y al final gravilla fina y se apisona hasta dejar la pista prefecta. El problema surge cuando montones de todoterrenos, la lluvia, la nieve y la falta de mantenimiento hacen su trabajo. Se van dejando a la "vista" las sucesivas capas y la pista se convierte en un infierno, el INFIERNO DE PIEDRAS, al menos para un par de novatos con coche nuevo.

 
Camino infernal Refugio de Aliva
Refugio de Aliva
Piedras
Bajada desde el refugio de Aliva
Más piedras

La vista es espectacular, pero la pista esta en muy mal estado, muchísimo peor a partir del refugio de Aliva. Decir que encontramos primero un cruce para subir a Aliva y otro más adelante que viene de Aliva por una pendiente muy pronunciada y rota (foto), lo peor con diferencia. A partir del segundo cruce la pista sigue muy mal hasta la frontera con Asturias, 4 kilómetros del peor infierno, una hora en primera y segunda reductora machacando los nervios y los músculos aunque imagino que no mucho la mecánica, ya que no tocamos los bajos en ningún momento e intenté siempre que los flancos de las ruedas no rozaran las piedas más grandes.

Al final llegamos a la posada muy cansados y esperando que los próximos días de rutas no fueran tan duros.

CabuérnigaPara el Domingo la ruta nº 34 de la Guia Toyota calificada como de dificultad Baja y circulando por una zona que ya conocíamos bastante bien por asfalto, el Valle de Cabuérniga.

¡Esto es otro mundo!, ¡qué maravilla de pista!, ¡qué liso!, ¡qué bonito!... eran los comentarios que repetíamos felices mientras vamos avanzando por las casillas del rutómetro.

El tiempo inmejorable y las vistas prometidas, como dice la guia: "...ascendemos hasta un pequeño repetidor, situado en un alto, con unas fabulosas vistas que alcanzan hasta los mismos Picos de Europa"

CabuérnigaEra de camino al prometido repetidor, muy pronto, en la casilla 9, el rutómetro nos lanzaba por este "devío poco visible" que no nos atrevemos a subir por varios motivos; por tener demasiadas piedras sueltas y grandes, por estar solos y por no saber si realmente podremos continuar por una ruta que está publicada en el año 1997, que nadie diga que somos unos irresponsables, jeje.

Por tanto decidimos seguir la pista principal pensando que tal vez encontráramos otra forma de subir al repetidor y continuar con la ruta.

Al final no encontramos el famoso repetidor pero sí más vistas estupendas y bajadas muy pronunciadas con grandes zanjas muy divertidas (imagino que no tanto con lluvia). Llegamos a la carretera y comemos en Puentenansa.

Después de comer cogimos la carretera hacia San Sebastian de Garabandal donde, un poco antes de llegar, nos deviamos a la derecha por el camino El Potro, una pista bastante buena totalmente flanqueada de acebos.

Bajada hacia TudancaBajamos desde el fondo de la foto hasta Tudanca y volvimos a subir en dirección a Saja. Cabe reseñar que nos encontramos con un montón de vacas sueltas, grandes y testarudas con las que tuvimos que sacar a relucir todo nuestro saber ganadero (gritos) ya que no nos hacían ni puñetero caso.

Al final tuvimos que dar la vuelta en la subida hacía Saja ya que encontramos otro famoso cartel de prohibido el paso.

Por tanto la ruta del día finalizó volviendo de nuevo a Tudanca y desde allí regresando a Pechón contentos por haber pasado un gran día.

El Lunes toca volver a casa, pero antes nos fuimos a dar un paseo por la playa de San Vicente de la Barquera y terminar de disfrutar el máximo de una escapada memorable.

Al llegar a Madrid el ordenador de abordo marcaba 9,5 l/100 y 53 Km/h de media, esto en unos 1.200 kms. En autovía hemos mantenido cruceros de unos 140 Km/h (2.900 rpm en 6ª marcha) y hasta hemos hecho unos cuantos adelantamientos sin mucho esfuerzo.

Como conclusión decir que estamos muy contentos con el coche, que no lo hemos rayado mucho (uno pequeño en el retrovisor derecho) y que la experiencia, aunque corta, ha sido muy intensa.

Fin.

 

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