
Todo comienza a finales de Agosto cuando navegado por Internet descubro por casualidad la página del G4 Challenge. Por fin, después de las últimas mariconadas del Camel Trophy,
Land Rover se decide a montar una autentica prueba sobre el hombre y la maquina en destinos lejanos. Hay un formulario
para rellenar y poder participar en la selección de personas interesadas en participar en la última gran aventura. Era lo que había estado esperando durante largo tiempo. Un formulario con un montón de páginas
en ingles, con descripción personal, de hobbies, de experiencia, de ilusiones, de
expectativas, y un largo etc de preguntas. Se deduce claramente que buscan gente aventurera, con dominio del ingles, con buena forma física y con un gran espíritu de colaboración en equipo. Me pase un par de
horas rellenando dichos formularios pensando que estaba perdiendo el tiempo y que nunca
pensarían en cojer a un tipo que ya ronda los 37 años. Mi sorpresa llego cuando tres semanas antes de las pruebas nacionales me llama al teléfono móvil una simpática señorita que me hace un montón de
preguntas en ingles.
Después de esta primera prueba de idiomas me dice que me llegara un mail en el cual me indicara los pasos a seguir para ir a las pruebas de selección nacional del G4 Challenge. Dicho mail me indica que soy
uno de los 100 preseleccionados nacionales, que debemos llevar cierto material a la concentración del Soto de Viñuelas. Yo no quepo en mi de la alegría y comienzo a prepararme físicamente para poder estar a
la altura en las 3 semanas que quedan para la concentración del G4. Mi entrenamiento consiste en 1 hora de gimnasio diario y 30 minutos de correr por las noches. A la semana de llevar este entrenamiento estoy
que no puedo con mi cuerpo, y tengo unas agujetas que no se como quitarme de encima. Mi ilusión por hacer un buen papel hace que me sigua esforzando durante estas 2 ultimas semanas.
Llega el gran día, concentración a las 6 de la tarde en el Soto de Viñuelas de Madrid. En la finca aparco el coche y ya veo un montón de monitores de la escuela Land Rover Experience con otros cuantos Land
Rover con los logotipos del G4 Challenge. Mi emoción no da mas de si, empiezo a conocer gente a
otros aspirantes, entre ellos algunos integrantes del grupo Lramigos fundado por unos cuantos seguidores de LAND ROVER. Metemos los equipajes en los coches de Land Rover y nos llevan hasta el campamento G4. ¡Menudo
despliegue! Una carpa inmensa, con catering de Mallorca, mesas para comer,
logotipos de Land Rover por todas partes, los últimos modelos de Land Rover en plan exposición, tiendas de campaña, y un largo etc de cosas. La bienvenida nos la da Belén Lacalle (directora de marketing de
Land Rover), Miguel de la Quadra Salcedo y Pep Vila (director de la escuela Land Rover Experience). Comenzamos firmando unos documentos de exención de riesgos, test psicológicos, charlas de los ejecutivos de
Land Rover y una buenísima cena.
Al llegar nos aconsejan de irnos a la cama ya que el día siguiente iba a ser duro. La noche fue tremendamente fría. Estuvimos a 0 grados gran parte de la noche y con mucha humedad. A las 7 en pie a desayunar. Catering de Mallorca nuevamente y asignación de grupos para las pruebas del día. Yo tuve la mala suerte de empezar con la Mountain Bike. 18 km con un frío que pelaba, que no sentía las manos, que el casco me quedaba grande, que no tenia culot, total un suplicio. Hice lo que pude, pero no fue suficiente, había gente con muchos kms a la espalda de bicicleta que me sacaron unos cuantos minutos.

Después mecánica, esta era una de las mías, en ingles, suerte que me había empollado el manual Haynes del Defender, ¡que si no!. Pedían bastante nivel de mecánica lo cual me
parece bien para una prueba de estas, aunque estaba bastante enfocado a vehículos Land Rover. ¿Que es el DHC? ¿Cuantos CV da el
nuevo Range Rover?, etc, etc. Las pruebas de conducción se me dieron muy bien, ya que me dejaron un Defender como el que yo tengo, reconozco que iba con ventaja. Las pruebas de ingles bastante fuertes,
incluida una conversación con una nativa. La prueba de orientación bastante dura, 35 minutos para encontrar 10 waypoints con una brújula y un mapa. Encontré 6 y volví antes de que finalizaran los 35
minutos. No estuvo mal aunque hubo una sola persona que encontró los 10 en tiempo. Lo mejor fue la pista americana, con rocodromo, 2 tirolinas, puente tibetano y un largo etc de putadas, muy divertido. También
hubo pruebas de grupo. He de reconocer que todo estuvo muy bien preparado, que la gente de Pep Vila fue muy profesional y que gracias a ellos estuvo todo muy bien montado. Al final del día dieron las
clasificaciones. Solo podían pasar 20 para el resto de las pruebas. Yo lógicamente fui eliminado en el primer grupo, pero no me importa. Ha sido todo un orgullo participar en estas pruebas. He conocido un
montón de gente interesante, me he llevado ropa de Land Rover, un reloj Land Rover y un diploma de participación. Me fui físicamente destrozado pero emocionalmente hecho un autentico participante de una
prueba del Camel Trophy. Para el año que viene intentaremos prepararnos intensivamente aunque será difícil estar a la altura. Lo mejor de todo el ambiente y el buen hacer de Land Rover y la gente de Pep
Vila.
