Por fin lluvia. Toda la
semana lloviendo nos bastó para irnos a buscar ese barro típico de La Alcarria
que tanto nos gusta.
Nada
más empezar tomamos contacto con el barro y los charcos y empezamos a
darnos cuenta lo difícil que era mantener el coche en el camino.
Para
empezar queríamos subir un pequeño monte, pero ya para coger el camino
que lo subía alguno pasó sus apuros como Rafa al que podéis ver aquí pegándose
con su Disco para subir ( veníamos del otro
lado ! ) ...
...
o Carlos que necesitó la ayuda humana para salir de nuevo al camino después
de haberse caído sobre una piedra.
Claro
que no fue el único problema que tubo porque poco después en una larga
subida embarrada, su Cherokee se cruzaba mucho y subía poco.
Un
poco más arriba el Toyota deslizaba lateralmente y se " colgaba
" de una piedra por la panza.
Seguíamos
subiendo ... aquí Carlos se puso encima del paragolpes delantero del
toyota para poder subir. Los demás, ya advertidos subieron sin problemas.
Lo de las ruedas en
este tipo de barro es como si nada ( igual que lo de ver por detrás )
Julio,
que había hecho un intento de compra de una encina, se decidió por un
olivo y después de varios intentos fallidos para salir, se resignó a ser sacado por
Carlos.
Se
nos echó la noche encima pero aún así seguimos la ruta. Carlos incluso
puso la baca de cazar búfalos en su Cherokke.
Pero
Julio no se resignaba a irse sin su olivo así que se las ingenió para
meter el Disco entre dos de tal forma que no se pudiera mover hacia
ningún lado.
Con
el barro que había era imposible sacarlo de allí. Probamos con eslinga y
tirando con otro coche pero no fuimos capaces de moverlo.
Hasta
que Andrés nos deleitó con una demostración de tiro con winch desde
atrás con reenvio lateral al olivo y sacó el Disco el solito.